La carne te la sirven en unas bandejas con unas velitas para que no se te enfrien, y te van ofreciendo patatas por si quieres repetir.
La carne es muy tierna y por supuesto aquí no tienes problemas con el punto deseado, siempre lo clavan. La salsa lleva mantequilla, chalotas, ajo quizas?, nadie lo sabe... solo ellos.
Si te queda un hueco te puedes tomar unos profiteroles con helado de vainilla y chocolate caliente para acabar de portarte mal, lo siento pero a estos no les hice foto, no me dio tiempo.
Eso sí aquí nada de reservas, si llegas pasadas las 12h30 te toca hacer cola, y de vino, rien de rien... por 12.50 te dan un Burdeos peleón, aquí lo tienen todo muy clarito.
Por cierto, os presento a mi familia, el canoso interesante es mi tio Patrick y la jovencita de espaldas que va con mis terroristas es mi tia Fabienne.
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